Trataba de escribir en pergamino
Con tinta de mi sangre alborotada
Y el ansia de mi alma aletargada
Un verso nuevo acerca del destino.
La voz queda del genio peregrino
Susurra ahora suave y desgastada,
Maltrecha, por el tiempo lacerada,
Cual flor aprisionada en el espino.
La frágil suavidad tan silenciosa
De musa pasajera aunque atrevida
Rehúye lisonjera a mi captura.
Por fin su boca cómplice murmura,
Con fresca claridad arrepentida
Mostrando su figura sinuosa.

Y el ansia de mi alma aletargada
Un verso nuevo acerca del destino.
La voz queda del genio peregrino
Susurra ahora suave y desgastada,
Maltrecha, por el tiempo lacerada,
Cual flor aprisionada en el espino.
La frágil suavidad tan silenciosa
De musa pasajera aunque atrevida
Rehúye lisonjera a mi captura.
Por fin su boca cómplice murmura,
Con fresca claridad arrepentida
Mostrando su figura sinuosa.


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