sábado, 18 de octubre de 2008

3. BUSCANDO LA MUSA (SONETO ANACRÓNICO)


Trataba de escribir en pergamino

Con tinta de mi sangre alborotada
Y el ansia de mi alma aletargada
Un verso nuevo acerca del destino.

La voz queda del genio peregrino
Susurra ahora suave y desgastada,
Maltrecha, por el tiempo lacerada,
Cual flor aprisionada en el espino.

La frágil suavidad tan silenciosa
De musa pasajera aunque atrevida
Rehúye lisonjera a mi captura.

Por fin su boca cómplice murmura,
Con fresca claridad arrepentida
Mostrando su figura sinuosa.





domingo, 12 de octubre de 2008

2. ZOZOBRA


“La cálida luz crepuscular se arropa entre las montañas, y el último rayo de sol se desvanece sobre el alféizar de mi ventana, sumiendo mi cuarto en una confortable oscuridad. Asomado, inspiro la suave fragancia campestre que trae la brisa estival, y me siento adormecido escuchando los lejanos murmullos de los árboles sombríos. La noche repta sobre las colinas cercanas enmudeciendo las siniestras criaturas y acallando el rumor del agua de la fuente cercana. No puedo dejar de estremecerme a causa del mortífero silencio que me rodea, que crece a la par que la oscuridad avanza, cada vez más espesa, arrinconándome en la penumbra de la vela. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Es, tal vez, producto de mi mente en duermevela? La lóbrega atmósfera me asfixia y siento un peso fulminante que me hunde en el sillón; un repentino cansancio me invade e instiga a dormir, mientras hago terribles esfuerzos por continuar escribiendo. Apenas puedo ver, la luz de la vela se apaga súbitamente y siento un zumbido atronador en los oídos. Entonces me deslizo hasta el suelo y siento como si el mundo entero se inclinase y yo cayera vertiginosamente hasta chocar con la pared. ¿Qué me ocurre? No puedo gritar. Pero no es un sueño: soy capaz de seguir escribiendo, aunque la pluma cada vez pese más y los renglones me salgan torcidos. Otra vez luz. Ahora soy capaz de moverme pero no consigo ponerme en pie. ¡Basta! Mil voces suenan ahora todas a la vez y en disonancia, y no entiendo lo que dicen, sin embargo sé que me increpan. Me instan a escribir, lo sé porque sólo así me permiten respirar, sus manos invisibles me cubren el rostro cada vez que paro o intento levantarme. ¿Cómo es posible? La habitación es la misma, todo sigue igual, y sin embargo noto su presencia como si emanase de mí. Están por encima del tiempo y del espacio, en esa dimensión que sólo existe en los sueños, pero no lo es, no es un sueño, tan seguro estoy. ¡Despierta! ¡Despierta!”

martes, 7 de octubre de 2008

1. STURM UND DRANG


Algunos fragmentos de Los sufrimientos del joven Werther de Johann Wolfgang Von Goethe.

22 de Mayo. “…cuando veo cómo toda actividad se disipa en procurar saciar las necesidades, que a su vez no tienen ninguna finalidad sino alargar nuestra propia existencia; y además, que toda la satisfacción que se puede hallar sobre ciertos puntos de lo que tanto se persigue es sólo una resignación soñadora, pintando con formas polícromas, y perspectivas iluminadas los muros entre los que estamos prisioneros…”. […] “Todos los sabios maestros de escuela y de Corte están de acuerdo en que los niños no saben lo que quieren: pero que también los mayores, igual que los niños, dan vueltas tambaleándose por esta tierra, y, lo mismo que aquellos, no saben ni de dónde vienen ni adónde van, yendo tras de falsos objetivos, igual que ellos, y pueden ser igualmente gobernados con bizcochos, pasteles y golosinas: esto no lo quiere creer nadie de buen grado, aunque me parece que se puede palpar con las manos”.

26 de Mayo. “…pero dígase lo que se quiera, todas las reglas destruyen el verdadero sentimiento de la naturaleza y la auténtica expresión. Dirás que esto es demasiado duro: que sólo se trata de limitar, de cortar los sarmientos secos, etc. Amigo mío, ¿he de ponerte una comparación? Ocurre como con el amor. Un corazón joven se esclaviza a una muchacha: pasa todas las horas del día con ella y disipa todas sus fuerzas y todos sus haberes para expresarle a cada momento que se le entrega por completo. Y si llegara entonces un burgués, un hombre que esté en cargo público, y le dijera: ¡Estimado joven! ¡Amar es humano, pero hay que amar humanamente! Distribuya sus horas, las más para el trabajo, y las horas de descanso dedíquelas a su amada. Eche cuentas de su hacienda, y lo que le sobre de lo indispensable, no le prohíbo que lo emplee en algún regalo, pero no con demasiada frecuencia; por ejemplo, el día de su cumpleaños, de su santo, etc. Si obedece a este hombre, habrá un joven útil, y yo mismo aconsejaría a cualquier príncipe que lo sentara en algún consejo; pero se acabó su amor, y, si es artista, se acabó su arte. ¡Oh, amigo mío! ¿Por qué brota tan raramente el torrente del genio; por qué tan raramente muge en altas olas, estremeciendo vuestras almas atónitas? Querido amigo, allí viven los señores bien acomodados, a ambos lado de la orilla, cuyos invernaderos, macizos de tulipanes y campos de hortalizas desaparecerían en ese caso, y que, por tanto, saben evitar a tiempo el peligro el peligro que amenaza para el porvenir, con diques y desviaciones”.

16 de Junio. “… el desorden se hizo general, y cesó la música. Es natural, cuando nos sorprende en la diversión algo espantoso o una desgracia, que nos haga una impresión más fuerte que en otro momento; en parte por el contraste que se hace tan sensible; en parte, y más aún, porque nuestros sentidos están ya abiertos a la percepción y por eso reciben con mayor rapidez las impresiones”.

19 de Junio. “Entonces la dejé, rogándola que me permitiera verla ese mismo día: ella me lo concedió, y aquí he llegado, y desde ese momento el sol, la luna, y las estrellas pueden seguir tranquilos sus obligaciones, que yo no sé si es de día o de noche, y el mundo entero se pierde a mi alrededor”.

8 de Agosto. “Una de dos, me dices tú: o tienes alguna esperanza con Carlota, o no la tienes. Bien, en el primer caso, trata de conquistarla, busca la realización de tus deseos: en el otro caso, domínate y trata de librarte de una situación miserable, que te tiene que consumir las fuerzas… ¡Amigo mío! Una cosa es decirlo… y otra hacerlo.
Y a infeliz que agoniza perdiendo inconteniblemente su vida bajo el avance de una enfermedad, ¿puedes exigirle que termine su tormento de una vez con una puñalada? El mal que le consume las fuerzas, ¿no le quita al mismo tiempo el valor de librarse de él?”

9 de Mayo. “Ah, lo que yo sé lo puede saber cualquiera: mi corazón lo tengo yo solamente”.

24 de Noviembre. “Nunca he visto unos labios tan encantadores; era como si abrieran sedientos, para beber esas dulces notas que brotaban del instrumento y sólo resonara en ellos su misterioso eco, volviendo a salir por la pura boca”.

30 de Noviembre. “¿Has puesto como destino a los hombres que no sean felices sino antes de tener uso de razón o cuando la pierden?”.